No nos dimos cuenta (o si?) pero Michael Stipe ya nos decía adiós desde la portada del último álbum de R.E.M. Estos días lo he estado rescatando y me ha vuelto a aportar las mismas sensaciones placenteras que en su dia me dejó. Creo que es el mejor disco de despedida que R.E.M. pudo haber hecho. Ni mas ni menos. Las obras maestras ya eran cosa del pasado. También los escasísimos tropezones creativos. En 2011 R.E.M. ya eran una banda clásica. A la altura de los mas grandes. Solo quedaba grabar el epitafio de la mejor de las maneras. Y hasta en eso R.E.M. fueron inteligentes. Podría decir que los hecho de menos (cosas que es cierta) pero escuchando Collapse Into Now me queda la sensación que realmente mejor dejarlo todo como está. Peter Buck ha comentado esta semana como se produjo la ruptura del grupo. Amistosa, sin malas palabras y evidenciando un cansancio que ya se venía dando con el cambio de siglo. Tras treinta años de carrera y una obra apabullante bajo cualquier punto de vista.
Pero que nos ofrece Collapse Into Now?. Pues quizás el perfecto punto de partida para contar la carrera desde el final. Un disco que debería contentar a todo tipo de aficionado a la música de los de Athens. Piezas de corte rock garajero como All The Best, Alligator Aviator Autopilot Antimatter (esta en concreto me encanta) o Mine Smell Like Honey, algo menos conseguida. Rock de estadio como Discoverer (retomando los comienzos portentosos que tenían discos como Document), un entramado de piezas de carácter acústico a mitad del desarrollo (UBerlin, Oh My Heart, t Happened Today, Every Day Is Yours to Win) o clásicas autoreflexiones de Stipe en Me, Marlon Brando, Marlon Brando and I. Solo me sobra la fallida Walk It Back por repetitiva. Pero es lo de menos. Es el disco de despedida de R.E.M. Ahí es nada.
